Lo que hay de intimo e inexpresable en toda música, lo que nos da la visión rápida y pasajera de un paraíso a la ves familiar e inaccesible, que comprendemos y no obstante no podríamos explicar, es que presta voz a las profundas y sordas agitaciones de nuestro ser, fuera de toda realidad, y por consiguiente, sin sufrimiento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario